Malnutrición
 
Más de 178 millones de niños y niñas sufren malnutrición crónica, causa de un tercio de todas las muertes infantiles en el mundo.
Madrid, Noviembre 2009 – Con sólo 167 euros se puede proporcionar a un niño hambriento el tipo adecuado de alimentos y apoyo para evitar que pierda la vida a causa de la malnutrición y proteger su cerebro y su organismo de daños permanentes como consecuencia del hambre, señala un nuevo informe presentado hoy por Save the Children en todo el mundo.
 
Mientras que los líderes mundiales se reúnen hoy en Roma para tratar sobre la crisis global de alimentos, el informe de la ONG de infancia revela que con tan sólo 27 céntimos de euro al día durante los primeros dos años de la vida de un niño, se le protegería de los devastadores efectos de la malnutrición. Si no se toman acciones durante ese periodo, los efectos de la malnutrición son permanentes. Sin embargo, la cantidad que gastan los gobiernos de los países ricos en nutrición es significativamente inferior.

Más de 178 millones de niños y niñas sufren actualmente malnutrición crónica, causa de un tercio de todas las muertes infantiles a nivel mundial. Esto quiere decir que más de 25.000 niños y niñas perderán la vida por causas relacionadas con la malnutrición durante los tres días que dura la cumbre de Roma sobre la alimentación.

Alberto Soteres, Director de Save the Children, señala: “Los niños y niñas están perdiendo la vida porque los líderes mundiales están fracasando en la tarea de abordar los elevados niveles de malnutrición que provocan un tercio de las muertes infantiles cada año. La amenaza combinada del incremento de los precios de los alimentos, el cambio climático y la crisis económica, amenazan con elevar esas cifras. Estas muertes no son hechos aleatorios fuera de nuestro control – son el resultado de decisiones políticas tomadas por gobiernos”.

El informe Hambre de cambios, señala que existe la posibilidad de evitar que la malnutrición siga causando daños irreversibles al cerebro y el organismo de los niños y niñas durante sus primeros dos años de vida. El informe señala también la importancia de que la madre esté bien nutrida durante el embarazo. En los países en desarrollo, un 11% de los bebés sufren malnutrición durante el periodo de gestación y su crecimiento se ve limitado como consecuencia de la escasa dieta de la madre.

En algunos países tan sólo el 5% de los niños y niñas tienen una dieta lo suficientemente variada, lo que quiere decir que el resto de los niños y niñas no reciben alimentos suficientemente variados ni todas las vitaminas necesarias para que sus cerebros y organismos puedan desarrollarse adecuadamente. Más de la mitad de los niños y niñas de los países desarrollados tienen una dieta que incluye tres o menos alimentos diferentes.

Alberto Soteres añadió “Sabemos cómo tratar el hambre infantil y sabemos cuánto cuesta. A la nutrición no se le concede la importancia que merece y esto debe cambiar. El resultado de esta cumbre mundial sobre la alimentación debe ser un compromiso firme para acabar con el hambre infantil para siempre. Es escandaloso que los líderes mundiales estén desatendiendo la nutrición cuando el problema es tan grande y la solución es tan obvia”.

La mitad de los niños y niñas que pasan hambre en el mundo se concentran en tan sólo ocho países: Afganistán, Bangladesh, República Democrática de Congo, Etiopía, India, Kenia, Sudán y Vietnam. El informe Hambre de cambios revela que combatir el hambre infantil y en estos países y reducir drásticamente el número de niños y niñas que padecen malnutrición costaría 5.820 millones de euros al año.

Save the Children reclama el compromiso de que se inviertan 167 euros en cada niño y niña hasta la edad de dos años. Esta cantidad costearía soluciones probadas que reducen el hambre, tales como promover la lactancia materna y proporcionar a las familias recursos para sus hijos puedan disponer de alimentos y vitaminas.

“Los líderes mundiales están concentrando todos sus esfuerzos en producir más alimentos pero también deben encontrar formas para asegurar que las personas más vulnerables puedan adquirirlos. Los líderes mundiales deben reconocer la magnitud del problema y responder con las inversiones adecuadas. Save the Children tiene hambre de cambios y hemos puesto el listón muy alto – no estamos simplemente intentando mantener a los niños con vida, queremos además que estén lo más alejados posible de la malnutrición y asegurarnos de que crecen seguros, fuertes y sanos” explicó Alberto Soteres.

Notas

• Más de tres millones de niños y niñas de los países en desarrollo pierden la vida cada año a causa de la malnutrición y más de un tercio (178 millones) padecen malnutrición crónica.
• Las previsiones actuales indican que durante las próximas décadas entre 80 y 210 millones de personas adiciones pasarán hambre.
• 167 Euros representa el coste medio de proporcionar una intervención que incluye promoción de la lactancia materna, suplementos de micronutrientes, tratamiento infantil para la malnutrición de emergencia en los ocho países donde se concentran la mitad de los niños y niñas hambrientos.