Niños
 
 Madrid, Septiembre de 2009 – Mientras que los niños y niñas españoles estrenan sus mochilas y estuches nuevos en su primer día de clase, 40 millones de niños y niñas no pueden ir a la escuela a causa de los conflictos armados. Todo ello a pesar de que la educación es un medio fundamental tanto para su protección como para contribuir a la paz y reconciliación en sus países.

Hace tres años que la ONG de infancia Save the Children lanzaba su campaña Reescribamos el Futuro con el objetivo de proporcionar educación de calidad a 8 millones de niños y niñas que viven en países afectados por conflictos armados hasta el año 2010. Durante ese tiempo Save the Children ha mejorado la calidad de la educación de más de 10 millones de niños y niñas que viven en países en conflicto y ha abierto el equivalente a dos escuelas por día, proporcionando a un millón de niños y niñas que nunca antes habían ido a la escuela una oportunidad de futuro para romper el círculo de la pobreza y la guerra.

“Hace tres años los niños y niñas afectados por conflictos armados que necesitaban recibir educación eran ignorados por la comunidad internacional”, declaró Charlotte Petri Gornitzka, la Secretaria General de la Alianza Internacional de Save the Children, “nos dijeron que era demasiado difícil llegar a esos niñas y niñas, pero sabemos por nuestra experiencia que es posible. Tres años después del lanzamiento de Reescribamos el Futuro hemos conseguido un impacto real en las vidas de los niños”.

Durante estos tres años Save the Children ha trabajado para encontrar soluciones innovadoras que permitan a los niños y niñas ir a la escuela incluso en los contextos más difíciles. En Afganistán, donde muchas niñas se sienten inseguras caminando largas distancias hasta la escuela debido a la violencia imperante, Save the Children trabaja para establecer escuelas comunitarias en los barrios a las que las niñas se sienten seguras asistiendo.

“A nivel mundial hemos conseguido que un millón de niños y niñas vayan a la escuela, pero además es importante que los niños tengan la oportunidad de aprender cosas nuevas en clase. Durante últimos tres años hemos mejorado la calidad de la educación de más de 10 millones de niños y niñas que viven en países en conflicto”, añadió Petri Gornitzka, “esto se traduce en profesores mejor formados, un lugar seguro en el que aprender y niños y niñas que adquieren seguridad para poder reescribir su futuro”.

La educación puede contribuir a la estabilidad del país y su crecimiento económico, de hecho las investigaciones demuestran que mayores niveles de educación en un país reducen el riesgo de que estalle un conflicto. Además, cada año adicional de educación formal reduce la probabilidad de que los varones se involucren en un conflicto en un 20%. Gracias a la educación los niños y niñas tienen la oportunidad de romper el ciclo de la guerra y la pobreza.

Save the Children considera muy positivo el hecho de que la comunidad global esté dando cada vez más prioridad a la educación en países afectados por conflictos armados. Durante los últimos tres años los fondos de ayuda a la educación en países afectados por conflictos armados se han incrementado en un 50 por ciento y la ayuda humanitaria a educación se ha doblado. Sin embargo todavía falta mucho por hacer. Casi la mitad de los 75 millones de niños que no van a la escuela – 40 millones – viven en países afectados por conflicto.

“No podemos pararnos aquí. Sin educación, ¿qué esperanza pueden tener para su futuro y el futuro de sus sociedades? Ahora sabemos que es posible conseguir que estos niños y niñas vayan a la escuela. Tenemos que continuar mientras que 2015, la fecha para el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, se aproxima.. Ahora es el momento de actuar” añadió Petri Gornitzka.