Save the Children
 
Madrid, 12 de marzo de 2008 La educación no es sólo una herramienta de aprendizaje, sino que también puede mitigar los efectos de un conflicto sobre los niños y reconstruir la paz en países afectados por conflictos armados, dice Save the Children en su último informe, Donde empieza la Paz. En las conversaciones de paz, la educación debe ser reconocida como un factor clave para una estabilidad duradera.
 

Sin embargo, de los 37 acuerdos de paz firmados entre 1989 y 2005 que son públicos, 11 no hacen referencia alguna a la educación. Mientras que en aquellos que sí incluyen la educación, hay una gran diversidad en el modo en el que se refieren a ésta.

Save the Children lanza hoy un debate global sobre cómo la educación puede convertirse en componente fundamental en los procesos de paz. 37 millones de niños en Estados frágiles afectados por conflictos no van a la escuela, es decir la mitad de los niños que no recibe educación en el mundo, aunque la población en estos países supone únicamente el 13% de la población mundial. Save the Children hace un llamamiento para que se produzcan progresos en Estados frágiles afectados por conflictos armados que están luchando por reconstruir la paz, ya que esto asegurará un futuro mejor para los niños y niñas.

“Los procesos de paz proporcionan una oportunidad importante para mejorar los sistemas de educación y ayudar a fomentar la paz. Cuando las partes en conflicto están ocupadas en el proceso de paz, hay una oportunidad excepcional de acordar un nuevo anteproyecto de educación para el país”, dice Kendra Dupuy, miembro del Instituto de Investigación para la Paz en Oslo, Noruega, que ha participado en el informe.

La educación es crucial para que el proceso de paz y reconciliación tenga éxito. Save the Children pide que las futuras negociaciones de paz contemplen una inversión en educación para que los Estados frágiles tengan una oportunidad de futuro. Una educación subvencionada permitirá a los ciudadanos de todas las edades dejar atrás divisiones étnicas o sociales.

“Educar a los niños y niñas es clave si Liberia quiere mantener la paz y construir un país seguro para todos los niños, protegerlos de la violencia, la explotación y el abuso”, dice Susan Grant, Directora de Save the Children en Liberia. Añadió, “para países afectados por conflictos como Liberia, la educación es fundamental en la construcción de una paz y prosperidad duraderas. Las escuelas son vitales en la protección de la infancia y en el apoyo de su desarrollo emocional y social, proporcionándoles seguridad y oportunidades. Necesitamos hacer que ésto sea una realidad en Liberia”.

En el prefacio del informe de Save the Children, la Presidenta de Liberia, Ellen Johnson Sirleaf señala:

“He presenciado en primera persona en Liberia cómo un buen profesor puede enseñar a un niño no sólo cómo deletrear palabras y sumar números, sino también las posibilidades que tiene en la vida. Todos nuestros niños tienen derecho a la educación – pero no a cualquier educación. Tenemos ante nosotros la elección de enseñar a nuestros niños de manera que se perpetúen los conflictos y la violencia que vemos en el mundo, o darles a nuestros niños y niñas un entorno seguro donde puedan aprender una alternativa mejor.

El daño a los sistemas educativos durante los conflictos está bien documentado. Los ejemplos recogidos en el informe de Save the Children muestran cómo estudiantes, profesores y personal administrativos son a menudo objeto de intimidaciones, reclutamiento y adoctrinamiento durante el conflicto. Las instalaciones escolares son a menudo destruidas u ocupadas por combatientes y los profesores y los planes de estudio están a menudo sujetos a manipulaciones. Además, existen evidencias de que, mal utilizada, la educación puede contribuir al conflicto animando a los niños a unirse a la lucha.

“Save the Children trabaja en muchos países implicados en conflictos y sabe que los conflictos tienen un impacto significativo y daniño en la educación” dice Dupuy. “Debemos incorporar la educación en los acuerdos de paz como incentivo para dejar las armas, particularmente cuando la exclusión del sistema educativo está en la raíz de las motivaciones de los jóvenes para luchar. Pero además de acabar con las luchas armadas, la educación juega un rol vital en la construcción de una paz duradera y positiva que transforme las raíces del conflicto”.

“Las escuelas de educación primaria deben ser gratuitas, estar cerca de los hogares y animar a todos los niños y niñas de la comunidad a ir a clase. Las escuelas deben ser lugares seguros frente a ataques y deben ser percibidos como lugares donde se fomenta la curiosidad intelectual y el respecto por los derechos humanos universales. Las escuelas deben utilizar planes de estudios que no reproduzcan los prejuicios existentes y utilizar materiales pertinentes y relevantes. Además, las opiniones de los niños, de los padres y de la comunidad deben ser tomadas en consideración. Estos requisitos deberían formar parte de todo proceso de paz”, dice Alberto Soteres, Director de Save the Children.

Descargar el informe y unirse al debate global sobre Educación y Paz